CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

15 de julio de 2009

Hasta siempre, Jacko

Quizás debí haber hablado antes de este tema, pero lo cierto es que siempre que pensaba en hacerlo, no me apetecía entrar aquí. Y cuando entraba era para explicar cualquier otra cosa.

El 25 de junio murió Michael Jackson, el Rey del Pop.

Hay muchísima gente que, por todo lo que ha hecho, por todo lo que ha sido, son inmortales. El más claro ejemplo lo tenemos en Elvis Presley. Pero para mí Michael Jackson es inmortal más allá de lo que ha hecho. Hay personas que mueren y de vez en cuando tengo que preguntarme "¿Está muerto?", porque muchas veces soy incapaz de recordar si alguien ya murió. Me pasó durante un tiempo con Lady Di, y más tarde con Rocío Jurado.

Mucho se ha dicho de Michael a lo largo de su vida. Y yo no pienso entrar al trapo, porque ahora ya sí que no sabremos qué fue en realidad. Pero quizás si nos paramos a pensar podríamos saber si de verdad fue un pederasta o no.


Dicen que Michael sufría de síndrome de Peter Pan, por el cual, en grandes términos, no se quiere crecer y se quiere ser siempre niño. Además, su padre lo maltrató cuando era pequeño, casi obligándolo a comportarse como un adulto desde muy temprana edad. Y ahora ha aparecido el niño supuestamente maltratado -ya no tan niño- diciendo que lo acusó de abusos porque su padre lo obligó. Para embolsarse unos milloncitos.

Si todo ésto es verdad, ¿no deberían su señor padre y los otros señores que lo acusaron sentirse culpables de su muerte? Porque la vida de Michael empezó a decaer -más- a raíz de estas acusaciones. Y por lo visto, parece que ha muerto por sobredosis de medicamentos.

Aunque bueno, lo cierto es que ya no se sabe nada. Primero se acusó al médico de negligencia, luego la niñera confesó que tomaba medicamentos sin parar, y ahora dicen que lo asesinaron.

Fuera lo que fuese, Michael Jackson murió y nació la leyendo. E, hiciera lo que hiciese, ante todo era un artista y un gran músico, que ha dejado un gran legado de canciones, bailes y estilos, que serán imitados siempre.

Descansa en paz, Michael.

13 de julio de 2009

El mundo y sus locuras

Hoy nos ha tocado una de cine. Y he podido ver decentemente "La última casa a la izquierda", porque en mi casa la bajaron de internet -¡oh! Somos piratas...- y la vio todo el mundo menos yo cuando precisamente yo paseaba por delante de la tele sin parar. Así que no hice más que ver trozos. Hoy la he podido ver de cabo a rabo y no está mal, pero tampoco es una gran película. Tampoco me esperaba mucho más. No sé por qué sabía que no me gustaría mucho.

Después hemos callejeado un rato por el barrio. Parece que vuelven a venir las noches de verano, porque hemos tenido unos días más primaverales que veraniegos. Incluso hoy ha acabado refrescando. Pero hasta ese momento, estábamos muy bien tirados en un banco cuál abuelitas en un pueblo.

Y nos hemos puesto a hablar de la felicidad.

Porque Víctor quiere pero no quiere tener hijos. Porque dice que no quiere que vivan en este mundo, que a él no le gusta. Yo le he preguntado si es que no era feliz, y me ha dicho que sí. Entonces, ¿no quieres que tus hijos sean felices?, le he preguntado. A lo que ha respondido que sí.

A mí tampoco me gusta este mundo. No me gustan las guerras, ni el racismo, ni el maltrato, ni la homofobia, ni el hambre en el mundo, ni que la gente no recicle. Pero lo que no puedo hacer es basar mi felicidad en todo ésto. Porque yo sola no lo puedo arreglar. Y sí, si todos pensamos igual, menos arreglaremos. Pero cada vez más las manifestaciones están a la orden del día y todo sigue igual.

Le he explicado a Víctor que yo en ese momento era feliz, porque estábamos tan tranquilos sentados en un banco hablando y se estaba bien, no hacía ni frío ni calor. Y a mí ya me era suficiente.

Acto seguido han pasado dos musulmanes y uno de ellos iba hablando por móvil -a gritos, todo hay que decirlo- y una voz, que nunca hemos sabido de dónde ha salido, le ha dicho que hablara más flojo. El musulmán ha pedido perdón, pero, no sabemos por qué, de repente ha gritado ¡A tomar por culo!, a lo que el otro ha contestado algo como ¡Moro de mierda! No ha pasado nada más, pero entonces el que gritaba -no sabemos qué- era el que había pedido que hablara más flojo.

Y después hemos ido a la casa nueva de Víctor -mientras hacen las obras en la otra- a cenar y en la plaza de delante, que estaba en obras, había un hombre como tambaleándose, con una camiseta arremangada encima de la barriga. Lo hemos oído gritar por teléfono unas cuantas veces, pero lo peor era que de repente se ha puesto a dar golpes a coches y vallas -incluso ha tirado unas cuantas-. Víctor quería llamar a los Mossos d'Esquadra, pero yo sabía que era inútil. Al final hemos llamado y, tras una locución eterna en varios idiomas y un cuestionario, nos han puesto en espera mientras llamaban a los Mossos -imagino que a unos que estuvieran patrullando cerca-. Hemos estado esperando un rato y finalmente hemos colgado. Hemos estado un buen rato esperándolos, pero nada. Al final he vuelto a casa sin que hubieran venido los Mossos y con el hombre ya perdido por las calles.

Entre tanto jaleo, Víctor me ha preguntado ¿Ésto te gusta? ¿Ésto te hace feliz? Y la verdad es que no. Pero yo no quiero dejar de tener hijos por lo que puedan encontrarse en el camino, porque también encontrarán muchas cosas buenas.

3 de julio de 2009

Noches de monólogo

Hemos encontrado un -gran- plan alternativo para las noches de verano. Los miércoles y los jueves vamos a unos chiringuitos en la playa de Badalona a reírnos con algunos monólogos.

Desde hace un mes hemos estado yendo todos los miércoles -menos San Juan, claro- al Oasis Chiringuito Club, que está casi tocando a Montgat, a ver a cómicos de Paramount Comedy. Y desde ayer, iremos también los jueves al Paradís Chiringuito -éste no sé si es Club o qué-, donde los cómicos son amateurs. Ayer empezó una chica, Eva Cabezas creo, que ganó el premio de monólogos de Onda Cero, y no es que tuviera mucha gracia ella. Pero imagino que con el tiempo la conseguirá. Después salió un chico mulato que se hacía llamar Carlos Blanco -sería de muy mala leche que de verdad se llamara Blanco de apellido-, y lo hizo mucho mejor que ella. Quizás tenía ya algo más de rodaje.

Lo cierto es que son muy buenos planes. Porque va tanta gente que nunca encuentras sitio en el chiringuito en sí, así que puedes hacerte un picnic nocturno y fresquito en la playa, desde donde se ve igual de bien. Y lo mejor de todo es que son gratis -dato importante en los tiempos que corren-.

Nota: es posible que durante un tiempo este blog permanezca en continuos cambios, debido al exceso de etiquetas innecesarias prontamente substituídas.

1 de julio de 2009

Ola de calor

Pues sí, amigos. A partir de mañana tenemos una señora ola de calor. No puedo dar más datos porque a mí sólo me han informado los carteles luminosos de la autopista (¡Alerta!) y el calor que estoy pasando ahora mismo. No sé si voy a ser capaz de dormir, partiendo de la base de que no pienso dejar mi ventana abierta porque mi habitación puede convertirse en algo parecido a una jungla, con tanto insecto entrando y saliendo. Precisamente, hace cinco minutos ha entrado una polilla. Y ella, ¿para qué va a pasearse por la habitación o irse hacia otro lugar? ¡¿Para qué?! Ella ha entrado directa a mi cara. Lo siento, Poli, pero nuestro amor es imposible. Podemos ser amigos.

Otro día mejor me callo. O directamente no pienso. Porque hoy, al salir a fumar uno de mis cigarros de la tarde, pensaba que este verano la temperatura estaba siendo agradable y recordaba el verano de 2006, que quizás no es así, pero para mí fue el verano más caluroso. Pues toma, ¿para qué pienso? Es igual que cuando pienso en alisarme el pelo. Si pienso en alisármelo mañana, mañana lloverá. Las leyes ya no son de Murphy, son mías.

Estamos teniendo problemas con el camping. Al final les declararé la guerra a los franceses. Estuve apunto de hacerla y me contuve porque voy a ir a visitar su país. Pero, mon dieu !, se lo están ganando a pulso. Desde el momento en el que el camping nos confirmaban la reserva, teníamos dos días para pagar una paga y señal de 78€. Y tres modalidades para hacerlo:

1. Mandar un e-mail con el número de tarjeta, la caducidad y el CVV. ¡¿Estamos locos?!

2. Llamar y dar esos mismos datos por teléfono. Ahá, con lo que me gusta a mí hablar con los vecinos.

3. Pagar a través de Western Union. Y ésto hicimos. Nos acercamos a un locutorio que tiene servicio de Western Union a pagar los 78€ más 12€ de comisión. La gente del camping ya nos dejó claro que diéramos el nombre del director del camping y la dirección, pero en el locutorio sólo nos pidieron el nombre. Según ellos la dirección no hacía falta por alguna historia de la manera de cobrar en Francia (y que nadie me pregunte la historia, porque no la acabé de entender). Recibimos nuestro comprobante y acto seguido enviamos otro e-mail al camping avisándoles y dándoles la referencia del pago o el cobro o lo que fuera. Y, ¿qué nos dice el camping? Que no han recibido nada. Y nos pidieron que mandáramos el comprobante por fax, y eso hicimos ayer. De momento, seguimos sin noticias (ni de Gurb ni del camping).

Posiblemente, al final sí que tenga que hablar por teléfono con la France.

Inspira... Expira... Inspira... Expira...

25 de junio de 2009

Sitges

Ayer por la tarde, tras quedar Víctor y yo para hacer un café en el barrio, estuvimos pensando qué hacer. Y, como hacía tan buen día, yo tenía unas ganas locas de salir a pasear a algún pueblo. Y me apetecía ir a Sitges, aunque estuviera un poco lejos.

Cogimos el coche de su hermano, porque por un día habían hecho un cambio, y allá que nos fuimos. Paseamos por el puerto deportivo, nos metimos en unas callecitas estrechas donde todo eran casitas blancas, ¡precioso! Y volvimos a coger el coche para ir más hacia el centro.

Nos sentimos como si estuviéramos de vacaciones. Por un momento olvidé que hoy también trabajo. Había tanta gente de vacaciones, tantas terrazas dónde hacían cócteles diversos, tantas tiendas con pareos, pulseras y flotadores, que parecía que después, en lugar de ir a casa, fuéramos a ir al hotel, a cenar porque ya se sabe que hay unos horarios en los hoteles. Pero no. Así que fuimos a cenar a Pastafiore y ya después a volver a casa.

Pero por el camino recordé que en un parque cercano a casa era el fin de fiestas y habían fuegos artificiales. Víctor no estaba seguro del todo de que fueran hoy, así que nos acercamos y lo vimos preparado. Igualmente, él preguntó para asegurarse. En principio no debían de tardar en empezar, nos dijeron a eso de las 22.20h. Creo que fue alrededor de las 24h que empezó. Al poco de estar allí, mientras yo me acercaba a comprar una cerveza, David llamó a Víctor porque él y Vicky también iban. Y allí nos encontramos, pero ellos preferían verlo desde el muro, más cerca, mientras que nosotros queríamos estar tirados en el césped y verlo igual de bien.

Así que, al final, estuvimos solos. Pero lo pasamos muy bien y los fuegos artificiales estuvieron muy bonitos.

No se nos debería olvidar nunca que son el 24 de junio...

24 de junio de 2009

Nous allons à Paris!

Víctor y yo vamos a París este mes de agosto. Va a ser mi primer viaje como mochilera. Nada de hoteles, nada de aviones, nada de secadores de pelo... ¡Nos vamos de camping!

Así que el viaje está saliendo más caro de lo previsto. Porque no teníamos tienda ni nada relacionado con los campings. Y nos pusimos a comprar: una tienda no para dos personas, sino para cuatro; un colchón inflable; dos sillas muy cómodas; una mesa de camping (ésto es lo más "cutre"); luces; cazuelas, platos y vasos; y un largo etcétera. Porque acabamos yendo a comprar cosas incluso a Ikea. Bueno... ya que de momento no podemos irnos de casa, al menos irnos de camping como si fuera nuestro pisito (la tienda no dista mucho de los pisos de 30 metros del Gobierno).

El mayor problema ha sido encontrar camping. Ya que es nuestra primera vez, no queremos tener que acampar en un campo, mezclados con otras tiendas, así que buscábamos una parcela. Y una parcela delimitada, a poder ser, por setos. Finalmente, parece que las hemos encontrado, y bien cerca de París. Vamos al camping Bois de Boulogne, que se encuentra en el mismo Bois de Boulogne, también conocido como el Bosque de las Prostitutas. Vale, bien. No se puede tener todo. Al menos, si Víctor desaparece en medio de la noche, sabré dónde buscarlo.

Con todo, estoy haciendo un curso acelerado de francés. Más bien un curso recordatorio, porque en el instituto ya estudié francés. Aunque, pensándolo bien, podría hacerles lo mismo que hacen ellos cuando vienen.

- ¿Habla español?
- No.
- ¡¿No habla español?!

Pero, en fin, no importa. Me apetece aprender idiomas. Y empezar recordando el francés no está mal.

Y me muero de ganas de ir. Quiero pasar un día entero en el Louvre, quiero ir a ver el Museo d'Orsay (¡muy importante!), quiero pasear por los Campos Elíseos, quiero subir a la Torre Eiffel y morirme del vértigo, quiero comer crêpes, quiero, quiero... ¡Quiero irme ya!

16 de abril de 2009

¿Arquitectos? ¿Periodistas? ¡No! ¡Willem Dafoe!

Cada día es una profesión diferente esperando ansiosa un descuento, una invitación. Resulta sospechoso que siempre sean arquitectos y periodistas. La forma de proseguir es la siguiente: si quieren visitar y viene cuando ya no hay visitas, son arquitectos que han venido expresamente para ver el Palau. Si lo que quieren es asistir a un concierto y lo encuentran caro o está agotado, entonces resultan ser periodistas y suplican un pase de prensa.

¿Qué significa ésto? Existen unos horarios, unos precios y un cupo sólamente modificables si eres alguien con tanto poder como para ir escoltado hasta el lavabo. O si todo el mundo te conoce como "El Duende Verde, el malo de Spiderman".

Porque sí, ésto ha pasado. El verano pasado. Un calor insoportable, ni una visita, ni una persona comprando. Y nosotras muertas de aburrimiento. Hasta que alguien me dijo: "¡Mira, mira! ¡El malo de Spiderman!". Me giré, miré y pensando que era nuestro juego contra el aburrimiento en el que comparamos a clientes con famosos, dije: "¡Hostia, sí! Cómo se parece... Es igualito. ¡Hostia! ¡Que es él de verdad!". El buen hombre, caracterizado entonces como Willem Dafoe, quería hacer una visita como cualquier otro turista. Pero, ¡oh!, ya no había visitas. Y entonces, quizás por todas las fotos que nos hicimos con él o por miedo a que se transformara en el Duende Verde, le dejaron pasar a la sala en una visita semi-libre, sin tener que escuchar toda la historia, que a poca gente interesa.

Así que, para invitaciones o pases a destiempo en tus viajes no necesitas una carrera universitaria. Simplemente tienes que ser malo. Malote.